Pienso que todas las personas que quiero y que todavía me quieren, me quieren porque se han tomado el tiempo para hacerlo y porque yo he tenido tiempo para demostrar algo de mí. Me gustaría que alguien me quisiera rápidamente, incipientemente, sin que yo demuestre nada. Y sin plazo.
En fin, me gustaría ser difícil de olvidar.
me gustarían tres cosas imposibles:
Que quien se fue, lamente haberse ido.
Que quien lamente haberse ido, se vuelva a acercar.
Que quien se vuelva a acercar, yo quiera seguirle teniendo cerca.
Se sentía divertido y hermoso.
Ahora que conocí tu abrazo, pensé: tu abrazo tiene otro ritmo. Un ritmo futurista, un ritmo de quebrantahuesos. Pero es suave y me deja escuchar lo que pasa por debajo de tu piel.
No puedo dormir. Es que me pone contenta que vas a venir. Me pone contenta que verte la cara me dará calma. Me dará calma después de unos primeros cinco segundos de no entender, de rabiosamente no entender cómo la bondad de pronto tiene piel, ojos transparentes y boca dulce. Me pone contenta que vas a venir porque nos divertiremos mucho y vamos a crear un montón. Sí, estoy de acuerdo con Celine, es cierto que todos lxs amantes creen que inventaron algo nuevo, pero esto es serio: necesito inventar algo para caminar contigo, porque no tengo suelo para andar ni techo para dormir. Lo inventaremos juntxs, caminando no más, porque así se hace el camino y va a ser tan divertido, vamos a jugar mucho y cuando se acabe el juego, lo despediremos contentxs y seguiremos jugando otro juego más, siempre otro juego más.
De camino a Coquimbo, escuchando a Silvana Estrada en un bus con vidrios que vuelven el paisaje un tono sepia, pienso en cómo. Cómo llegué a enredarme en esa tibieza tan vergonzosa que ni me permitió sentir en tiempo real cuándo empecé a tener frío. Cómo permití hacer de la silvestre indefinición algo tan insulso, insípido y pusilánime.
Entonces me doy cuenta de que fui infectada vía oral con La enfermedad del siglo. Solo me queda desear fervientemente que sea una afección inmunizante. Sí, es cierto, no tengo ni quiero ninguna cosa nombrable. Pero menos quiero rodear mi piel de algo que se pueda llamar Cobardía. No va con mi saliva.
"Ya no vivo por vivir" decía Juanga porque se había enamorado. Y hay gente que se enamora de sus hijxs o de sus animales o de una causa, entonces por fin ya no deben vivir por vivir y viven por alguien. Si no se tiene a nada ni nadie, ¿cómo se hace? No sé cuánto más aguanten mis pies, mis pulmones y mi sangre, trabajando porque sí.
para donde se va la voz en los semáforos
Cantaba una voz algo que no recuerdo, pero era un canto cariñoso.
- No siento lo mismo -, alguien respondió.
Entonces la boca de la voz que cantaba sonríe y dice:
- Qué alivio, eso quiere decir que no me vas a querer, que no me vas a tener, que no me quieres tocar, tú solo quieres estar aquí.
Nota
cariñito en la espalda, abrazar por el cuello desde atrás y alboroto en el pelo de la línea de la frente.
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A veces pienso que el Amor es un filtro no más. Una mezcla entre moral, religión, otros sistemas y Disney, con la que se ven las cosas. Me da curiosidad pensar: si no existiera ese concepto, cómo nombraríamos lo que incluimos en él. Hablaríamos de confianza, complicidad, reciprocidad, cuidado, todo eso que dijiste en tu correo. Me dan ganas de suprimirlo, como suprimíamos en el colegio (se supone) algunos elementos de la división de fracciones que estaba en la pizarra. Eso de tachar lo que se repite arriba y abajo de la rayita. Me dan ganas de suprimirlo y ver qué queda. Seguro quedan muchas cosas. Eso que me anda por aquí es la sensación de una pregunta interna parecida a cuando dicen "¿por qué no afrontamos las relaciones románticas como entendemos las amistades?, sería más fácil". Pero más bien una inquietud que se acerca a algo como "¿por qué no vemos este sentimiento amoroso (hacia quien sea, a la familia, a une crush, a la(s) pareja(s) o incluso a nosotres mismes) como se ve cualquier cosa? no es muy distinto". Quizá no es lo más puro, lo más sublime, quizá haya otras cosas más estúpidas o (no, más estúpidas no creo, pero sí) más excelsas, aunque la violeta hermosa diga cosas preciosas cuando vuelve a los diecisiete. Me parece un cuento más no más. Como Dios, la Verdad, la Justicia... otro valor súper añejo y pasado a machitos como Aristóteles. Otra antigua palabra rara amiguita de las hybris, las sofrosyne, esas cuestiones griegas de la tragedia y la poética (qué chistoso que justo sean esas dos palabras). Aunque obvio, un tópico muy entretenido para algunas películas y muchas canciones.
no quiero pedirle peras al olmo
(yo soy mi propio olmo)
ni andar metiendo ruido
pa' que sean tres nueces con suerte
ya no sé qué es mi corazón
no sé si ha sido domesticado
o nunca fue silvestre
es un musculito sin forma, parece
una fruta madura que pisé con mi zapato
y acabo de darme cuenta
no quiero pedirle peras al olmo o sámaras al peral
o chañares al guayacán, qué sé yo
¿desde cuándo lo traigo así?
quizá qué será lo que tenía en mi suela.
Notas mentales
(2) Cuando grande quiero ser como la amiga de Gabriela Wiener.
(3) El versito de Jorge Drexler que dice ¿Quién quiere que yo quiera lo que creo que quiero? me parece una pregunta muy queer (sin intención, supongo).