No sé qué tan poca tolerancia tengo que tener a la incomprensión de cualquier fenómeno, para ahora estar con la guata apretada llorando sin que me escuche mi amiga que duerme en el suelo, mientras te imagino.
Te imagino y no sé ubicarme ahí. No sé nombrar el espacio donde estoy. No puedo ver a través de ti. No puedo ver a través de ningún acto ni palabra tuya.
¿Hay algo?
Me reúso a creer que no piensas en mí, que no eres sensible a mi dolor, que no te importa saber cómo estoy, que no te preguntas cosas sobre mi vida.
¿Por qué no abres las cortinas, por qué no prendes la luz? No veo nada, me destroza que no me permitas ver.
Quiero ver que está vacío.