No sé qué me pasó con él. No creo que haya sido que me gustó, pero lo escuchaba, lo veía y pensaba que él tenía cosas que quisiera que tuviera la persona que me guste. Incluso que tuviera yo, porque también me recordó mis ganas de irme, de trabajar del arte más directo: que me paguen por ensayar y por presentarme. Me recordó que cuando chica nunca me imaginé con familia, con mascotas, ni siquiera con plantas, porque pensaba que iba a estar viajando siempre. No por aventurera, sino por trabajo. Tenía 5 años y me imaginba viajando constantemente por filmar escenas.
NO SIRVE
- Irremediablemente aquí -
Correo-carta
No sé qué me pasó con él. No creo que haya sido que me gustó, pero lo escuchaba, lo veía y pensaba que él tenía cosas que quisiera que tuviera la persona que me guste. Incluso que tuviera yo, porque también me recordó mis ganas de irme, de trabajar del arte más directo: que me paguen por ensayar y por presentarme. Me recordó que cuando chica nunca me imaginé con familia, con mascotas, ni siquiera con plantas, porque pensaba que iba a estar viajando siempre. No por aventurera, sino por trabajo. Tenía 5 años y me imaginba viajando constantemente por filmar escenas.
Relaciones espurias
Quedó para siempre de espalda y de costado, justo desde que noté que mi ropa empezaba a tener pelos dorados después de verle. No sé si él también se dió cuenta, pero creo que, sin querer, los pelos dorados en mi ropa fueron una de las razones por las que volteó su cara contra mí. A mí me dieron risa. Los pelos. A él, escalofrío, ¿puede ser?
Podría siempre cantarle al aire para que me reconozcas sin la necesidad de saludarte. Podría siempre encontrar para ti las canciones que a tu cabecita loca se le ocurre disparar.
Me gusta que no hable más si no tiene nada bueno que decir. Agradezco que no se acerque si no tiene nada bueno que entregar. Pero quisiera tanto que su boca y sus manos guardaran para mí algo sincero e invaluable.
Lo intento. De verdad lo intento. Tratarme bien, no decir nada malo de mí. Pero si las cosas no me resultan me parece tan obvio que no tengo un valor. Cómo me va a costar tanto. Cómo no voy a poder hacer nada bien y la única cosa que hago mínimamente bien a nadie le importa.
No sé qué voy a hacer. De verdad no sé qué hacer conmigo. Intento darme ánimos y probar de otras formas pero no puedo nunca puedo nunca llego. Vuelvo a pensar que es evidente mi inutilidad y vuelvo a sentir pena porque alguien me quiere todavía.
Entonces quedo sin fuerzas, porque cómo me puedo hacerme tanto daño.
Me acuerdo cuando me gustaba hundirme en las tapas de mi cama, hacia la ventana. Quedarme dormida imaginando volver a ver a runrún del sur. Ahora entro para arroparme con la soledad mientras caen gotas que me hacen cosquillas y me incomodan. Tengo que dejar que se fugue la pena. Tengo que apaciguar la vergüenza de todavía sentir nostalgia de esa primavera que ya tuvo su verano. Sobre todo, lo que queda es rabia de que no quiera saber de mí. Que el miserable no sienta incertidumbre por mi bienestar y si la siente, no sea tan imperiosa como para moverle a hacer algo. Qué ridículo sentir rabia por una cosa tan poco importante y tan poco reprochable.
Estoy conociendo a mucha gente. Estoy saliendo con amigas y amigos nuevxs. No son divertidxs: el silencio es soso, la verborrea es odiosa, el tacto es cargante. Eso me hace sonreír estúpidamente, porque me acuerdo de elle y me felicito por haber tenido buen gusto. (Aunque sea un idiota. Una cosa no quita la otra).
Notas en la víspera a las funciones de este fin de semana
Me he dado cuenta de que necesito cariño más de lo que reconozco. Creo que, al final, me ilusiona crear por la promesa de que alguien se emocionará porque existo, más que la esperanza de salvar un poco el mundo.
He estado pensando también que, sí, todavía no entiendo bien qué es el teatro para mí, ni soy capaz aún de decir que lo quiero. Antes me incomodaba mucho no saberlo y no poder decirlo. Ahora pienso que me gustaría que eso lo pudiera responder actuando. Yo me doy cuenta de qué es el amor para las personas mientras las veo amar. Quisiera ser capaz de hacer lo que pienso de actuar, bailar y cantar y que el acto mismo responda qué es cada una de esas cosas.