¿Tendrá algún diagnóstico este cansancio, esta tristeza? Un tajo vertical me rasga desde el lagrimal derecho hacia abajo desde tiempos ancestrales. Fantaseo con que alguien se hace cargo de mi cuerpo. A veces juego a moverme lánguida y sin autonomía; me pongo de pie pero ya no sé qué hacer. No me sirven los brazos. Solo tengo pecho. Mi pecho tiene imanes hacia el suelo y hacia el cielo. — Nunca al frente, a ningún otro pecho. ¿Por qué solo el suelo y el cielo pueden saciar este vacío? No voy a llegar.
Yosoloquieroquealguientodavíaleamipenaaunqueyanoquieramirarla.