NO SIRVE
- Irremediablemente aquí -
A veces me dan ganas de que te preguntes por mí. Qué estoy haciendo de teatro, qué películas he visto, qué comida coreana he probado, qué cosa nueva estoy aprendiendo, qué cosa me destruye ahora. Después pienso que probablemente esas cotidianidades fueron las que te abrumaron y que es muy cómodo para ti ya no saber de mí. Me desalienta mucho este cariño tuyo tan áspero y escuálido: te quiero mucho pero, me da pena pero, pero.
Me gustan el agua y la miel. Esto que se mezcle. Que se desparrame. Que se cuele por todas partes.
¿Tendrá algún diagnóstico este cansancio, esta tristeza? Un tajo vertical me rasga desde el lagrimal derecho hacia abajo desde tiempos ancestrales. Fantaseo con que alguien se hace cargo de mi cuerpo. A veces juego a moverme lánguida y sin autonomía; me pongo de pie pero ya no sé qué hacer. No me sirven los brazos. Solo tengo pecho. Mi pecho tiene imanes hacia el suelo y hacia el cielo. — Nunca al frente, a ningún otro pecho. ¿Por qué solo el suelo y el cielo pueden saciar este vacío? No voy a llegar.
Yosoloquieroquealguientodavíaleamipenaaunqueyanoquieramirarla.
A veces pienso que te veo en la calle. Ya te había dicho eso alguna vez. Me avergüenza esta pena pero qué le voy a hacer. Solo puedo arroparla -como ahora. Rasgarla -como papel de tu cuaderno. Patearla -como lata en el suelo. Y así, todas las veces según sea el caso mientras se estime conveniente hasta que se deje de estimar.