Me hice el skincare como un acto declaratorio de quiero elegir siempre salvarme el pellejo. Ameritaba después de tanto sol. Puse música. La música me alegró y empecé a bailar. Pero sentí entonces una urgencia antigua de estar bailando con alguien. Soledad soledad soledad. Me diluí con mis lágrimas y caí al suelo.
Me hice el skincare pa cuidarme y me lo deslavé con llanto. Me da pena sentir tanto hambre en mi pecho y que no me sirva ningún abrazo. Me siento lejos de mis amistades almáticas. Palabra rebuscada. No sé decirlo de otra forma.
Siento que no hay ningún lugar para mí, que todo a lo que aspiro no va a suceder y voy a morir imaginándomelo. No me da pena la parte de morir pero si va a ser así, para qué demorar tanto.
Me voy hundiendo mientras braceo porque soy porfiada y quiero intentarlo hasta el último segundo. Pero es un poquito ridículo, ¿no?