Es tan chistoso, tan cruel y tan tierno que estemos aquí para sangrar siempre la misma herida de una forma diferente, con dolores y placeres nuevos, pero siempre la misma herida en el mismo lugar, dentro de un ciclo repetitivo que termina sólo cuando se le da la gana ¿a quién?
Mostrando las entradas con la etiqueta Polvo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Polvo. Mostrar todas las entradas
Este dolor va a pasar.
Este dolor es un invierno no más.
Este dolor se tiene que distraer,
este dolor tiene que caminar,
este dolor se va a perder,
se va a reír,
va a bailar.
Este dolor se desperdigará,
se polinizará.
Este dolor viajará
y besará ramas, ventanas, barrotes.
Este dolor, diseminado,
partícula por partícula,
buscará su nido y su rincón.
Este dolor dormirá disgregado
vuelto polvo, huevo, pelusa.
Este dolor se confundirá con las cosas
se fundirá en las cosas,
se vaciará
en
las cosas.
Y quedarán el aire,
la luz, los colores.
Y parecerá que viene la primavera,
y la primavera va a venir,
pero las semillas que florezcan
serán este dolor.
Este dolor es un invierno no más.
Este dolor se tiene que distraer,
este dolor tiene que caminar,
este dolor se va a perder,
se va a reír,
va a bailar.
Este dolor se desperdigará,
se polinizará.
Este dolor viajará
y besará ramas, ventanas, barrotes.
Este dolor, diseminado,
partícula por partícula,
buscará su nido y su rincón.
Este dolor dormirá disgregado
vuelto polvo, huevo, pelusa.
Este dolor se confundirá con las cosas
se fundirá en las cosas,
se vaciará
en
las cosas.
Y quedarán el aire,
la luz, los colores.
Y parecerá que viene la primavera,
y la primavera va a venir,
pero las semillas que florezcan
serán este dolor.
Qué sentido tiene
Estoy cansada.
En el violento mar
me aferraría a una roca
e incluso la ola que la golpera que me rompiera,
sería un abrazo,
La invitación más dulce y amorosa
a descansar,
a reposar,
a
[sobre las flores,
sobre el aire,
sobre las luces,
el agua,
la sangre,
los colores,
los aromas,
las sonrisas
los ojos
[de ti]
la nada.
...
Estoy cansada.
En el violento mar
me aferraría a una roca
e incluso la ola que la golpera que me rompiera,
sería un abrazo,
La invitación más dulce y amorosa
a descansar,
a reposar,
a
[sobre las flores,
sobre el aire,
sobre las luces,
el agua,
la sangre,
los colores,
los aromas,
las sonrisas
los ojos
[de ti]
la nada.
...
Nada.
Hay algo de macabro en mirar
el cielo.
Siento cómo el reloj
me presiona por dentro.
No son los mismos tiempos
qué pasa tan lejos de aquí a
allá, por qué no pasa nada,
por qué me e n g a ño.
Una cosa me grita y me esconde.
no es cierto, cambia todo
en qué momento está cambiando.
Me engaño si los colores esperan
[como la vida, que tampoco.
Toda la vida se esconde
en todas las cosas,
y si no la ocultan, mejor sería
borrarlas
o matarlas para que hayan vivido
un microsegundo.
Escribo y luego olvido,
no sé si me equivoco, o
si una polillita voló a decir
algo y me quedé con
la palabra trastocada.
Todo lo olvido, todo lo cambio,
como el cielo. Pero yo no sé,
yo desconozco si el cielo olvida
creo que ni siquiera conoce.
el cielo.
Siento cómo el reloj
me presiona por dentro.
No son los mismos tiempos
qué pasa tan lejos de aquí a
allá, por qué no pasa nada,
por qué me e n g a ño.
Una cosa me grita y me esconde.
no es cierto, cambia todo
en qué momento está cambiando.
Me engaño si los colores esperan
[como la vida, que tampoco.
Toda la vida se esconde
en todas las cosas,
y si no la ocultan, mejor sería
borrarlas
o matarlas para que hayan vivido
un microsegundo.
Escribo y luego olvido,
no sé si me equivoco, o
si una polillita voló a decir
algo y me quedé con
la palabra trastocada.
Todo lo olvido, todo lo cambio,
como el cielo. Pero yo no sé,
yo desconozco si el cielo olvida
creo que ni siquiera conoce.
Que alguien entre a esta sala oscura
y me bese en el hipocentro de mi angustia.
Ardo en una tristeza inabarcable, inexplicabe.
me consumo flagrante y esa es mi única luz:
soy un perpetuo incendio, me quemo
de frío, de rabia, de sangre
lenta que pide permiso y llora.
Lloro tanto, lloro siempre
en el silencio y en la sonrisa.
a quién le explico si viene de todos lados,
si es una excusa que se gesta
en este hueco que cargo en mi pecho
por una carencia ancestral
de nombres y abrazos.
Quién me cortó las manos y
me impidió entregar. Tiemblo,
exudo con cada vano pero inocente
intento de verterme, de estar.
Devuélvanme mi piel, yo no quiero este cuero.
Dónde ubicarme para hablar conmigo: no hay mensajeros.
y me bese en el hipocentro de mi angustia.
Ardo en una tristeza inabarcable, inexplicabe.
me consumo flagrante y esa es mi única luz:
soy un perpetuo incendio, me quemo
de frío, de rabia, de sangre
lenta que pide permiso y llora.
Lloro tanto, lloro siempre
en el silencio y en la sonrisa.
a quién le explico si viene de todos lados,
si es una excusa que se gesta
en este hueco que cargo en mi pecho
por una carencia ancestral
de nombres y abrazos.
Quién me cortó las manos y
me impidió entregar. Tiemblo,
exudo con cada vano pero inocente
intento de verterme, de estar.
Devuélvanme mi piel, yo no quiero este cuero.
Dónde ubicarme para hablar conmigo: no hay mensajeros.
No sé qué
es silvar en el silencio
negro
negro
todo negro
Como quien se frota las manos pa' abrigarse,
perforando el cielo
el aire
instalando luciérnagas que luego queman quitan
los ojos la piel
a besos que pican muerden
dibujando estelas de oxígeno con la boca
que borra todo en su calor enfermo.
¿Y los ojos?... en nada, son dos estrellas más perdidas a la chucha
y que pa' colmo murieron hace millones de años.
Por eso Dios –de existir– debió ser un gran poeta.
O un bromista.
[[[[[Igual bien aburrido y poco interesante sería un mundo donde los ilusos no se inventaran ingenuas historias en las que existe un compadre que inventó todo e hizo hartas de las suyas y-cuanta-cosa-más-se-quiera-decir-al-respecto.
[Se acabaría la burla, el absurdo, y esa cosa a mí sí que me encanta.
Ahora todo me parece falso porque me parece un intento, todo me parece fútil porque me parece un intento, todo me parece estúpido, ridículo, superfluo, porque son intentos. Estoy cansada de los puentes los telescopios las antenas y los canales. Qué hologramas, qué mierda, qué espejo más mendigado migaja tras migaja desde la mente pa' la necia construcción de una imagen mía. No tiene sentido, me quiero ir, quedarme flotando en la última pulsión, detenida congelada gravitante, en la inercia envuelta por una burbuja de fricción.
dime si mover los dedos como patas de araña sirve
y la risa convulsiva
y los ojos bien clavados, negros, sacando lenguas venenosas desde el fondo de la pupila y desgarrando todo el iris. O lloviendo, botando pétalos (a veces sale una mano blanca que me da pena).
Dime si el espejo rabioso, cómo no va estar rabioso, con mi cara patética la ansiedad, la espera ansiosa de qué. Porqué castañeteo de dientes y de uñas, porqué hacer señales de humo. Qué cosa más penosa. Qué estoy diciendo, hablar por si alguien escucha, manera de ver los cuerpos, cuando el muerto cree que está vivo y se mueve igual entre todos y toca pero no. Ay pero qué va, si yo iba a dejar de decir estas cosas. Recuerda que el tiempo es mentira, que son sólo capas que se superponen pero no se necesita de ninguna máquina, que eso fue invento de los capitalistas en la segunda guerra porque estuvieron a punto, pero un nazi se la robó, que basta sólo mucha rabia y empezar a rajar a manotazo limpio; recuerda el papel desgarrado, recuerda las capas de cebolla que llagaron a la roca, al centro caliente del tiempo, al núcleo de (tu) mundo. recuerda el aire de tu piel, los pulmones y el agua con sal. Recuerda, respira, atrás.
vete.
Alguien entra a mi pieza
y me dice
que corro el riesgo de perderme en mí
que veo en la oscuridad mi vía
que temo que temo que temo
que digo mucho menos de lo que pienso
que me cuesta relacionarme
que me defiendo
que soy tierna y buena pero
que me defiendo.
[Se va, y aunque no la veo, sonriendo exclama
La vida es rara.
Yo no sé si esta es la soledad de los espejos. Dudo que pueda acercármeles de la misma forma. Qué tristeza, qué dolor, que ultrajo ver(se) y luego partir, abandonando el objeto el reflejo el sujeto al vacío.
y me dice
que corro el riesgo de perderme en mí
que veo en la oscuridad mi vía
que temo que temo que temo
que digo mucho menos de lo que pienso
que me cuesta relacionarme
que me defiendo
que soy tierna y buena pero
que me defiendo.
[Se va, y aunque no la veo, sonriendo exclama
La vida es rara.
Yo no sé si esta es la soledad de los espejos. Dudo que pueda acercármeles de la misma forma. Qué tristeza, qué dolor, que ultrajo ver(se) y luego partir, abandonando el objeto el reflejo el sujeto al vacío.
pretensión asquerosa
Ningún cuerdo se cruza ría rá en mi camino. Yo soy el espejismo de todas las almas tristes que ya no pueden más en su andar por el desierto vomitivo de su mente. Yo soy la muerte, el túnel, la salida, la última y más bella más terrible más enceguecedora opción, el precipicio hacia el abismo cuando el páramo mental ya se termina.
Todo aquel que me toca es un suicida, y tras el roce con mi piel, en la lámina brillante del cuchillo de mis ojos ve la respuesta una astilla de la oscura verdad; entonces tiembla, se estremece, y conociendo el secreto, retrocede aterrorizado, vuelve a la vida, abandona la muerte
y mi imagen.
In vino veritas, in aqua sanitas
me gusta el regalo que me da siempre la noche y el vino:
la certeza oscura e ingrata que me susurra lúcida al oído en cada trago desde la caja o del gollete
La única cosa que te debe fidelidad, tu miseria, es la única cosa que podría resistir y sostener el cuento falso de la eternidad, más aún, de lo incuestionable e indeleble.
Y yo, desparramada en ese suelo, arrinconada en la pared, oigo siempre complacida y ligera, y con cierto aire de La elegida, vuelvo a beber.
la certeza oscura e ingrata que me susurra lúcida al oído en cada trago desde la caja o del gollete
La única cosa que te debe fidelidad, tu miseria, es la única cosa que podría resistir y sostener el cuento falso de la eternidad, más aún, de lo incuestionable e indeleble.
Y yo, desparramada en ese suelo, arrinconada en la pared, oigo siempre complacida y ligera, y con cierto aire de La elegida, vuelvo a beber.
Mercurio mercurio mercurio siento cómo la sangre se me va volviendo de metal y el veneno y la rabia y el asco me invaden me inundan y me carcomen. Lenguas de serpiente en mi boca y en mis ojos, escamas en mi piel cual dedos intentando tocar Se van abriendo paso por entre mis poros. Un olor nauseabundo me recorre, me brota, y la vergüenza y el desprecio desde esta cama bien cómoda ambientan el cuarto, instándome a dar arcadas y lanzarles escupitajos a esta paz tan falsa, a esta calma tan necia, que se han desprovisto de toda dignidad posible. Bruaaaaagh, regurgito, bruaaaaaagh, grito. Serenidad asquerosa, empalagosa, ánimo enfermo, soledad apolillada. No sé si es la extrema compañía, o la generosa mesura, pero algo huele a podrido, algo me da ganas de vomitar y rumiar y. Tengo ganas de hervir la sangre, perforar las miradas, quemar el suelo, rascar los cimientos, enrojecer el cielo, atragantar la noche, reventar la luz, desparramar el tiempo, romper la lógica, inventar la risa, envenenar la lengua, bañar las bocas
[Supongoqueestoysola.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)