En mi pecho tengo un cultivo de palabras,
con las lágrimas sólo consigo que germinen más.
Las florecillas se llevan bien con las estaciones,
lo siguen en sus vueltas al sol, lo dejan entrar...

No, si en cuestiones de jardín mi pecho
anda perfecto, el problema es cuando suspiro o
sale viento, porque entonces me invade de golpe
un aroma que sólo me deja viva pa' añorar.

No, si en cuestiones de nostalgia
igual ando, se podría decir..., estable.
Pero el asunto es que, pasa un poco que...
espero, pido, sugiero, que no tardes demasiado.

Por el jardín, digo, no se vayan a
pasar de estación las plantitas.
No se me vayan a descomponer las palabras
que he cuidado para ti, ves.

No, si igual yo espero, no te apures.
No hay problema, se me pueden podrir casi todas,
y servirían de abono, y después crecerían muchas más.
En serio, a tu tiempo, no es para tanto, llega cuando
tengas que llegar.

Pero ojalá, llegases cuando quedara al menos
una palabra tierna en medio de todas las que de
tan maduras ya estarían en descomposición.

Y ojalá estuviera dulce y roja como frutilla

Y ojalá, como frutilla, a la boca te llevaras mi Amor
Y ojalá, de la frutilla, en mi boca probaras su sabor.

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