Le tuve que poner un cinturón de fuerza a mi corazón para evitar que se eyectara contra todas las cosas ahora que sucedió tu accidente y que yo sabía que iba directo a un choque. Siento cómo me aprieto, todo lo que tengo me está conteniendo. Todo lo retengo menos las lágrimas. Menos mi cara que ya se deformó. Menos mi ánimo que ya se fue.
Me descompone oír tu nombre y todo este tiempo en Coquimbo he agradecido infinitamente nunca haber tenido que compartir espacio contigo. Porque no sabría qué hacer si te veo de frente. Ahora te vi la cara a través de una pantalla y eso fue suficiente para desestabilizarme.
Te tengo una rabia y un asco tan grande. Te veo y no sé cómo ser objetiva. Para mí eres una cosa muy fea, la más fea. Te veo y me dan ganas de rascarme la piel hasta sacarte, como si fueras un tatuaje. Casi no te pienso. Y si te pienso, lo hago solo para reafirrmar que ✨en este perfil no apoyamos ni perdonamos a L.A.✨. Te veo, te pienso y me desespera no saber qué piensas y ves tú.
¿Has vuelto a esos años? Si lo haces, ¿vuelves con nostalgia y ternura o vuelves con vergüenza y culpa? ¿Te acuerdas de mí cuando ves a tu hija y a tu familia? ¿Terminaste con esas estupideces o sigues repitiendo lo mismo?
Cuando empiezan a subir estos pensamientos, me irrita el hedor que arrastran. Entonces intento encontrar otra cosa en ti, pienso en no sé, el enamoramiento y las buenas intenciones. Como si pudieras haber sido ingenuo, quizás. Y eso me enoja y me vuelvo yo el blanco.
Además estabas tocando guitarra... no recuerdo que supieras tocar. ¿O se te quedó en el cuerpo después de trabajar en Víctor Jara? (¿Te acuerdas que incluso me dedicaste la obra? yo creo que no, ojalá que no). Qué asco todo ese tiempo. ¿Cómo no sentiste en ningún momento la aversión suficiente para detenerte? ¿El autodesprecio suficiente para pensar tú y decidir tú, que eras más maduro, más grande y que estabas dañando de una forma más directa a tu gente?
Fuiste tan asqueroso. Una mugrecilla deletérea. Y no se me ocurre pensar que ya no lo eres. Porque no puedes no serlo, por más que ahora tengas, quizá, otras posologías más suaves para tus venenos.
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