Yo sabía, cuando te dije que no te quería dar nada pero que te estaba dando eso que escribía en el momento, que era la más mentirosa. Ya te había dado muchas muchísimas palabras antes, más o menos antes. Sabía que unas veces fui muy loca y te escribí y te escribí y te escribí. Pero no recordaba que lo hacía para imaginarnos. Y que todas las imágenes eran acostades de guata al sol, o corriendo, o mirándonos en silencio. Todas las veces que te imaginé, imaginé silencio. Y yo también insistía en tu piel y en la cercanía. 

No me había atrevido antes a volver a leer esas cuadernos pero esta semana me dieron ganas porque estaba intensa la procrastinación. En  casi todo lo que leí me preguntaba por tus ojos, pedía tus ojos. Me dio un gusto tonto como de orgullo o de picardía saber que ahora podía responder a medias esas preguntas. Hay cosas en las que creo que acerté, en otras aún no estoy segura. En una fecha digo que me asustaba no poder verte a los ojos, que me cayeran mal o que sintiera que no me dejan entrar. Fue loco porque me llevó a la misma sensación del primer segundo de verte a la cara.

Son delirios antiguos pero es como si estuvieran congelados porque reconozco todas esas sensaciones de más o menos antes y de más o menos ahora. También digo que no me dan ganas de hablar porque tus palabras son mucho más bonitas que las mías. Eso igual está como suspendido en el tiempo. Y una especie de pena o de vergüenza de estarle dando importancia a cosas que no la tienen. De sentir cualquier cosa del día de una forma mucho más espesa.

No sé muy bien cómo y me caigo mal diciendo esto, pero siento que hay muchos detallitos que desde al principio anticipé. Qué vértigo decir "principio" cuando creo que aquí lo que menos hay es tiempo o algo que se pueda delimitar. De cualquier modo, hay tantas cosas que suceden y yo ya las estaba esperando.

Me hubiera gustado que fuera un mensaje críptico. Que se leyera solo desde cierto ángulo, o a una hora específica de la luz del sol, o nada más haciendo determinado ejercicio mental o ejercicio de ojos. Pero no, está expuesto. El ansiado accidente de chocar con tu voz y tus ojos, dejó consecuencias en la paciencia y en mi libertad de imaginarte sin asunto y pretensiones.



10/04/22 21:45

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