Me acuerdo de que no siempre te quería. A ratos no sabía si quería besarte o no; te miraba la boca, escudriñando. Muchas veces no sabía si me querías besar tú. La distancia nunca fue comprendida. En tu presencia, me gustaba ser inepta. Luego en mi soledad, me avergonzaba. A veces extraño esas dudas. Cuando quise preguntarte cosas, dejamos de vernos. Pero alcancé a saber qué canciones mías te gustan y cuando las canto me acuerdo. No quiero que se me olviden.

No hay comentarios.: