Ya me canso, ya me da rabia. Como sacarme un chicle del pantalón, no sé. No sé por qué persistes, por qué insisto. Todas las noches llego a la cama exhausta, y tengo que estar todo el día con el algodón, los cotonitos y el alcohol para desinfectar la herida, y el agua tibia pa' que no se peguen a la carne los recuerdos porque después mucha más sangre y dolor. Llega a ser absurdo, llega a ser grotesco, llega a ser patético. Como si debieras venir y no vienes. Termino los días con esa sensación que te hace desandar el camino porque juras haber olvidado a lo que ibas y no recuerdas y no recuerdas y no recuerdas y sólo volver al lugar donde surgió la necesidad te puede ayudar. Me faltas tú, te olvidé no sé dónde, sé que deberías estar acá, porque está el aire, el tiempo y el espacio, pero nada. Y no tengo camino que deshacer, no sé a dónde ir, y me quedo con tu ausencia. Da asco. Quiero decir, no puedo decir, te quiero
directo a mi pupila
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