Voy a estar un poco más tranquila el día en que:
dejen de ocupar como prueba de atentado terrorista los libros anarquistas que encuentran en la mochila o en la casa de les cabres
y empiecen a ocupar como prueba en contra del femicida y agresor la costumbre del loquito de escucharse y tararear todas las canciones del rumpy y de la pudahuel.
¡Canciones asesinas!