todo tiene tan poco sentido que mi cuerpo se chupa y mis brazos y piernas ya no las entiendo.

vivir, insistir, ser funcional requieren una cantidad descomunal de fe*, cuya ausencia me produce náuseas por el esfuerzo de fabricarla o falsificarla.

este dolor quizá no es un sentimiento, quizá es un órgano extraño e intruso que crece dentro. y esa imagen de querer que me abran y me rajen tal vez no es una metáfora sino un verdadero placer que se está insinuando.


*oquizáestodolocontrarioysimplementesoyincapazdehacercualquiercosasincreerenloprimeroquesemedélagana(yqueyanoencuentro)

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