no sé si las cosas que evado y que postergo las seguiría evitando en caso de que yo me considerara suficiente. quizás no es flojera ni desinterés, quizás es sólo que no quiero tener que sentir cómo me raspa la idea de que no puedo. hacer cualquier cosa significa tener que enfrentarme a mi propia poca fe. ¿quién no va querer hacerle el quite a tener que aguantar la fricción contra la piel de una insaciable autoexigencia insólita?
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