¿El mundo no era tan, tan, tan horrible cuando elle estaba cerca, o porqué yo no recuerdo haber pasado otras veces acompañada este mismo dolor?
Quizás las barbaries se detuvieron un segundo mientras me miraba a los ojos, me hacía cariño en la cara y me pedía que tomara agua.
Pero ahora se agolpan unas a otras y suena atrozmente reverberante la soledad.
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