Estaba en el escenario y sonaban los aplausos. Cuando aparté la mirada para intentar escapar de la situación solo con los ojos, te vi en el rincón mandando un beso al centro. No sé para quién o a qué era, pero me dio tanto gusto cruzarme sin querer.

O quizás no era algo que tuviera que ser visto. ¿Cómo me ves? ¿Qué ves? Sin luz en tus ojos, sin mi tacto [aún. Me inquieta que sólo me conoces por lo que más me incomoda de mí. ¿Es eso lo que me gusta?

Pudiste ser la primera persona de la que me despedía, pero elegí que fueras la última. Me di cuenta al llegar a la casa y me reí sola. 

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