No sé por qué tengo tanta pena. Para estar tranquila tiene que haber ruido o yo tengo que imaginarme que estoy viviendo una vida diferente. Si no estoy quieta y en silencio, duermo. No me gusta mirar a los ojos mi presente porque pocas veces lo agradezco y sé que eso está mal, mal, muy mal, caca eso. Pero si estoy con personas soy tierna y chistosa; me doy cuenta de eso y me da pena la farsa. Estoy cansada, estoy muy cansada, me pesa el pecho. Siento que todos tienen algo de mí y yo no sé qué quiero que me dé el resto. Me siento sola, hay una forma de descansar que no existe, hay una forma de reposar en un cuerpo que todavía no encuentro o que todavía no perdura. Me dan ganas de soltar todos mis afectos, todos mis objetivos, todos mis sueños, todas mis responsabilidades y que caiga lo que tenga que caer. Qué le sucede a esta cosa si se aísla. ¿Se seca o se transforma?
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