No me gusta cuando hablan de los avances en la astronomía y la historia del universo. Me angustia mucho que la gente se obstine en ver las diferencias entre los pedacitos de gases de acá y de allá y se encandilen con las extrañas particularidades de este sistema y este planeta que hacen pensar que tuvo que pasar demasiado para que en alguna parte de todo se diera la vida. Me pone mal, uno entre tantos, uy sí uy sí, [si es cierto,] cómo tanto, algo así como Por qué a mí, por qué a mí, por qué a mí me empieza a invadir de desazón y, si me lo permito, de pánico. Quizá estuve a un pelo de ser hidrógeno en júpiter y no-ser en medio de muchos otros gases y minerales y cosas que no-son y no me di cuenta. Esto es macabro. Por qué mierda la vida. ¿Y por qué tantas formas y masas para que nadie las observe y las piense y las invente? Como los animales pero más, es que la vida en sí tiene ese insoportable ojo, viste, incluso los árboles. ¡Pero las montañas no viven! Y, sin, embargo, a mí a veces me pareciera ver que respiran. Qué pasa con todos esos espacios en los que se supone que no se contagia la vida ¿para qué existen? ¿Están, nada más? ¿Por qué tiene que existir la nada? No puedo imaginar una existencia silenciosa, imperturbable, impasible, ininmutable. O sea, una existencia. Existencia (y punto). Esto tiene que ser un insoportable juego de azar, o no sé, la horrosa eternidad jugando al luche y de vez en cuando desperdigando vida en algún rincón o varios, cuando le cae bien la piedrita y alcanza a saltar. Me desespera. A veces me encierro si intento no hacer aparecer desde mí las cosas. ¿Cómo dejar todo en suspenso? Tendría que cerrar los labios, cerrar los ojos, guardar todo tipo de silencio y esperar que todas las cosas se fundan. ¿Y si la vida no es aquí como en otros lados? ¿Y si otres no necesitan del agua? ¿Y si las cosas también viven? ¿Y si en todos lados hay cosas y vida y aquí están las cosas -que parecen inertes- con falsa humildad, disponiéndose a servirnos en todo lo que se nos antoje, mientras esperan el momento exacto de levantarse como avalancha monstruosa y conquistarnos y mandarnos a la mierda? ¡Y más encima cada vez nos llenamos de más cosas y creamos más ejércitos y ejércitos de nuestres propies enemigues! [Pero no por eso somos Les creadores... si es así, las Cosas máximas nos están usando nada más... . Ah, pienso tantas estupideces..., no sé cómo cabe tanta tontera en mi cabeza. Aunque, en realidad, es ingenuo y sobre todo arrogante pensar que la estupidez exagerada es sólo algo mío, bien puede suceder que todes les que se den el espacio para pensar infructíferamente puras torpezas, caigan en cosas por el estilo, con más o menos porcentaje de estupidez, pero por el estilo; no sé, quizá. A mí, en todo caso, ya hablando un poco más seria y honestamente, lo que más me preocupa es que anden buscando vida como energúmenes ¿para qué? Ay, qué terrible, dejen a las otras burbujitas tranquilas. ¿Qué va a pasar si encuentran vida en marte, por ejemplo? ¿O en ese planeta que dicen que se parece a la tierra? Va a ser el nuevo descubrimiento, así como el de América, pero interespacial, y se va a abrir más el mundo y yo no quiero. No quiero que sigamos conquistando. Si encuentran vida en otro lado, la van a colonizar (al más puro estilo s. XXI y todas las distopías literarias que quieran meterse en él, pero la van a colonizar), porque no saben otra cosa que hacer, y yo no quiero que colonicen más vida, no importa si son puros bichitos, yo no quiero que colonicen más vida, ay. Dejen de hacernos sangrar el cerebro.
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